
El Temazcal es una profunda experiencia de renacimiento en el vientre de nuestra Madre Tierra. Una ceremonia ancestral de la Tradición Nativa Americana , que en su cosmovisión recrea la creación de la Vida.
Se realiza en un espacio circular ubicado en el Este, que representa el vientre materno y que se cubre por lonas hasta quedar completamente a oscuras. En el Oeste se levanta un fuego que representa al Sol y su poder creador. En él se calientan piedras volcánicas hasta quedar completamente rojas.
Una vez que las piedras están listas, las ingresamos al temazcal en un número especial, esperándolas sentados en círculo. Entonces cerramos el temazcal, comenzando una experiencia donde nos conectamos íntimamente con nuestro ser a través de la oscuridad y el calor de las piedras.
Se inicia así un movimiento, a través de intenciones, cantos y silencio, en que se integran los 4 elementos de la vida y nuestra corporalidad: cuerpo, corazón, mente y espíritu, llevándonos a espacios del alma donde experimentamos la comprensión de ser parte de un todo indivisible.
El Temazcal produce muchísimos beneficios terapéuticos: libera toxinas a través de la sudoración, fortaleciendo salud y vigor; abre el corazón, conduciendo naturalmente a sanar vínculos y relaciones; relaja la mente, liberando stress y nos hace tomar consciencia de nuestro rol en la vida. Es una poderosa medicina que nos conecta desde el espíritu.
Volver a este vientre de la Madre Tierra posibilita recrear nuestras impresiones y proyecciones sobre el mundo, modificando conscientemente nuestros códigos originales. Nos hace sentir que somos parte de la Naturaleza y que nuestra vida tiene un propósito, del cual debemos hacernos responsables.
La experiencia del temazcal puede durar de 3 a 6 horas.










